domingo, 19 de diciembre de 2010

Dormición

















No hay casi diferencia
entre el adentro y afuera:
sale

del soñar de su albedrío
a ese compás ensimismado
en su confianza.

Despierto yo,
desamparado yo,
aprendo a contemplarlo

y a rezarle.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Un pedido nocturno
















Me mandó Beatriz un mensaje, pidiéndome postre.
¿Pero esta juventud no tiene horarios?
¿No pueden estar un fin de semana leyendo o jugando al ajedrez?

¿No puede meter su nariz en Maldita Ginebra,
donde además puede escuchar poesía?
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

Insiste:otro mensaje aclarando que tiene plata,
que le pase un número, que vaya a su casa
-en alfombra mágica, porque ya no hay trenes.

¿Habrá terminado de leer Nación Prozac?
¿Querrá pasar del libro a la vida?
Yo quisiera ser Patrick Bateman, el de American Psycho

y estar algún día con ella y su hermana,
que está infinitamente mejor
y sin arruinar.

La gente se droga porque no soporta la vida real,
pero la vida real debería ser otra cosa,
porque las drogas tampoco son drogas.

La vida debería ser como las buenas novelas,
que siempre dan ganas de seguir leyendo.

martes, 16 de noviembre de 2010

Cansancio del día


































Cansancio del día: no es el trabajo, no es pasar de un tren al otro, no es vivir varios días sin sueño.
El cansancio es haber desperdiciado otra oportunidad de quererte. Y de habértelo dicho.

domingo, 24 de octubre de 2010

Silencio



















Aquí empieza la intimidad que busco.

domingo, 17 de octubre de 2010

La murga de Herrera y Reissig


















Úrsula pulsa la bestiuna funda
Úrsula apunta a la sulfúrica bruma
Úrsula pústula lujuria bruta
Úrsula luzca nocturna luna
cuya rubia lluvia cubra
húmedas gubias-ultra!
Gruñó la mula:who ut Úrsula?
Nunca rujas nuna! Sursum curda!

domingo, 26 de septiembre de 2010

Ryokan






















mi bastón
mi cuenco de arroz
mis harapos
mi esterilla donde hago zazén
mi pie mojado por la lluvia que cayó sobre
mi choza

mi corazón-salvo los pronombres posesivos-
renunció a todo

jueves, 16 de septiembre de 2010

Escala en el desierto
















Alguien interpreta la paz
como signo de pachorra,
de hippie plantando rabanitos en el desierto
porque en el desierto estaría la paz.

Nadie explica
por qué es más factible
la paz en el desierto
que en otra parte.

Pero en medio de la ciudad
hay espacios para ese desierto,
y después del desierto, la montaña.

Y en la montaña
que está bajo del lago,
una voz percute sobre el aire:

llegaste arriba de todo
cuando estabas abajo,
y entre el ruido de los autos y la gente,
centrado en tu desierto
dijiste
"hoy te empiezo a subir"